viernes, 18 de marzo de 2016

#Santurban #EcoOroEsMUERTE #SomosAgua LO QUE LA TIERRA NO PERDONA - QUIEREN DESTRUIR NUESTRO PATRIMONIO


Documental pone el dedo en la llaga sobre minería en Colombia
El documental, realizado por docentes de la Escuela de Cine y Televisión de la Universidad Nacional de Colombia, analiza varias situaciones del país relacionadas con la explotación minera.
Mientras que el profesor Javier Olarte analiza el caso del coltán en el Vichada; el docente Carlos Barriga evidencia cómo se quiere destruir la montaña del páramo de Santurbán para extraer oro a cielo abierto, arriesgando el agua potable que recibe Bucaramanga.
Por su parte, Rodolfo Ramírez denuncia cómo la obtención de materiales de construcción que afecta a los niños en Nobsa (Boyacá), produce inundaciones en Paz del Río y acaba con un barrio en Bogotá.
Por último, Alberto Amaya, quien es el director general del proyecto, revela la propuesta y las posibles consecuencias que tendría mover el río Rancherías 22 Km de su curso en la Guajira para explotar carbón.
Asimismo, Gabriel Alba, actual director de la Escuela de Cine y TV de la U.N., se encargó de hacer una introducción en la cual se muestra la riqueza natural con la que cuenta el país.
Los cinco realizadores son profesores de la Escuela de Cine y TV, y ya habían trabajado antes en el documental La paradoja del brillo.
“Precisamente de ahí nació la idea, porque cuando hicimos esa investigación sobre los efectos socioambientales y económicos de la minería del oro en Colombia, nos interesó el tema y realizamos este trabajo sobre esa misma línea”, comenta Rodolfo Ramírez, quien agrega que para esta producción se tuvo el soporte científico del Instituto de Ciencias Naturales (ICN) y de otras facultades de la Institución como Derecho, Ciencias Políticas y Sociales, y Artes.
“Este documental, que dura una hora y veinte minutos, lo pudimos realizar gracias al apoyo que nos dio la Vicerrectoría de Investigación de la U.N. Ellos financiaron la producción del documental y, además, nos dotaron de equipos de última tecnología para poder contar con una calidad de mayor nivel, poderlo presentar en cualquier medio en formato HD, así como en canales nacionales e internacionales”, explicó el profesor Alberto Amaya.
Lo que la tierra no perdona tuvo dos años de realización y se estrenará el próximo miércoles 18 de diciembre en el auditorio Alfonso López Pumarejo (Edificio Uriel Gutiérrez de la U.N. – Carrera 45 nº 26-85) a las 5:30 p.m. La entrada es libre.
(Por: Fin/hesp/sup/AC)

Documental Realizado por el profesor Carlos Barriga de la Universidad Nacional

martes, 9 de febrero de 2016

#NoALaMineria La delimitación de #Santurban fué inconsulta #Colombia

Dice el Colectivo de Abogados Luis Carlos Pérez

“La delimitación de Santurbán fue inconsulta”: Colectivo de Abogados Luis Carlos Pérez

Para este Colectivo, el Ministerio de Ambiente violó su derecho a la participación y, por ello, interpuso una tutela que ya fue admitida por la Corte Constitucional.
Por: Tatiana Pardo / Juan Sebastián Jiménez Herrera

“La delimitación de Santurbán fue inconsulta”: Colectivo de Abogados Luis Carlos Pérez El páramo de Santurbán fue delimitado en 2014, mediante la Resolución 2090 de ese año. / Archivo
El futuro de los páramos colombianos está en manos de la Corte Constitucional. Ayer, este alto tribunal le dio un no rotundo a la minería en páramos al declarar inconstitucional un artículo del Plan Nacional de Desarrollo (PND) que permitía la explotación de estos ecosistemas por parte de empresas que tuvieran licencias ambientales o contratos de concesión anteriores a 2010. Para la Corte, pese a la existencia de títulos mineros, prevalece el derecho al medio ambiente sano y no el derecho adquirido por las licencias ambientales.
Sin embargo, esta es apenas una de varias decisiones con las que esta corporación puede terminar escribiendo la historia de los páramos en Colombia. Mientras el alto tribunal estudiaba el PND, también admitió una tutela interpuesta por el Colectivo de Abogados Luis Carlos Pérez y por el Comité por la Defensa del Agua y del Páramo de Santurbán, en la que se señala que la delimitación del páramo de Santurbán fue inconsulta y que el Ministerio de Ambiente violó el derecho de la comunidad a la participación y al debido proceso.
En el documento de 57 páginas, conocido por El Espectador, se señala que pese a que el Comité solicitó, en noviembre de 2013, que se hiciera una audiencia pública, previa a la delimitación de Santurbán, esta nunca se realizó y, en cambio, el Ministerio de Ambiente se limitó a escuchar a algunos actores, como las empresas mineras, pero no a la comunidad en general.
Según la tutela, el Ministerio “se preocupó por privilegiar la participación de entidades mineras”, como el Ministerio de Minas, la Agencia Nacional de Minería, representantes de gremios mineros, asociaciones mineras, alcaldes de municipios mineros, particulares y demás autoridades, a quienes, dicen los demandantes, “les asisten intereses que no precisamente atienden a la protección del ecosistema”.
Para los demandantes, todo fue en detrimento de los “derechos de igualdad, debido proceso y participación de los usuarios del acueducto, de los habitantes de la ciudad (de Bucaramanga) y de los grupos ciudadanos que abogan por la defensa del Páramo”. Con el agravante de que, mediante la resolución 2090 de 2014 (con la que se delimitó el páramo), se dio visto bueno, además, para que algunas empresas mineras, que ya contaban con títulos mineros o contratos de concesión, siguieran explotando el páramo, que surte de agua a por lo menos 2 millones de personas. Por lo que, según los demandantes, se vulneró igualmente el derecho al agua potable para estas comunidades. Con la decisión de ayer, la Corte tumbó la posibilidad de cualquier proyecto minero en Santurbán. Pero esto no implica que la discusión sobre la delimitación esté cerrada.
En un primer momento, los demandantes interpusieron una tutela ante el Tribunal Administrativo de Santander pidiendo, entre otras, la suspensión de la resolución. En el proceso, el Ministerio de Ambiente le solicitó a esa corporación que declarara improcedente la tutela debido a que, como primera medida, los demandantes contaban con otros mecanismos y que, por ley, las audiencias no eran obligatorias para este tipo de procesos.
Dijo, igualmente, que dicha entidad “en ningún momento se abstuvo de acercarse a la comunidad y oírla”. Que, todo lo contrario, hubo “diversas reuniones y mesas para lograr su participación”, advirtiendo que el Comité para la Defensa del Agua y del Páramo de Santurbán “se negó a participar en mesas de concertación”.
Algo similar dijo la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, que indicó que “en cuanto al acercamiento con los actores locales, se realizaron 30 reuniones de socialización con las comunidades locales e instituciones”. El Tribunal le dijo que no a la tutela, acogiendo el primero de los argumentos presentados por el Ministerio de Ambiente.
Los demandantes le solicitaron a la Corte Constitucional que revisara el caso. Señalaron que Santurbán es el primer páramo delimitado, pero que “esta delimitación es un procedimiento que se replicará en los demás ecosistemas de páramo del país”. Es decir, lo que se decida en este caso afectará lo que ocurra con el resto de páramos.
El alto tribunal acaba de admitir la tutela, que ya ha recibido el apoyo de entidades como el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, el Sindicato de Trabajadores del Acueducto de Bucaramanga, la Defensoría del Pueblo y la ONG DeJusticia.
DeJusticia, por ejemplo, sostuvo que este caso le permitirá a la Corte “ampliar su jurisprudencia sobre el derecho de participación ciudadana en asuntos ambientales en general, y en la delimitación de ecosistemas estratégicos, en particular, así como la protección jurídica de los páramos y su implicación de los derechos fundamentales de las comunidades que dependen de ellos”. Dijo además que “este caso es de una  relevancia fundamental para los derechos de los habitantes de Bucaramanga, su área metropolitana y otras comunidades relacionadas con el páramo de Santurbán”.
En entrevista con este diario, los demandantes aseguraron que antes que una tutela contra la delimitación de Santurbán, este recurso busca que se abran espacios para el debate público y la concertación, a la hora de tratar temas tan importantes como este. La tutela ya se encuentra en el despacho del magistrado Alberto Rojas Ríos y muy seguramente lo que defina la Corte va a influir en procesos similares. Nada más y nada menos que en la suerte de los páramos de Colombia.
La decisión de la Corte Constitucional proferida este lunes "se convierte en un precedente a favor de las pretensiones expuestas en la tutela y afianza las intervenciones que se realizarán ante la Corte Constitucional en nuestro propósito que se genere una protección legal, constitucional y material de nuestro Páramo de Santurbán", concluyó Julia Adriana Figueroa Cortés, del Coletivo de Abogados Luis Carlos Pérez.

lunes, 25 de enero de 2016

#Colombia #SalvemosLosParamos Que quieren los habitantes de los paramos #Chingaza #Sumapaz #Guerrero #CruzVerde

Propuestas desde Chingaza, Sumapaz, Guerrero y Cruz Verde

¿Qué quieren los habitantes de páramo?

En el diplomado Páramos y Adaptación al Cambio Climático, organizado por Tropenbos y respaldado por la Universidad Central, se resolvió esta duda. Las conclusiones quedaron recopiladas en siete puntos publicados en el documento “Los páramos y su gente: agenda ciudadana para un territorio posible”.
Por: María Mónica Monsalve S.

¿Qué quieren los habitantes de páramo?El 49 % de los páramos del mundo están en Colombia. / Publicación “Los páramos y su gente: agenda ciudadana para un territorio posible
Desde el 2011, cuando el primer mandato del gobierno Santos afirmó que los páramos del país debían ser delimitados a una escala diez veces más detallada que la anterior, estos ecosistemas empezaron a ganar protagonismo. En la lógica política caló una idea que antes solo abanderaban científicos y ecólogos: los páramos, como sala cunas del agua, debían ser conservados y protegidos para garantizar que el recurso siguiera llegando a las ciudades. Se aceptó que estos territorios son una herramienta fundamental para mitigar los efectos del cambio climático, por lo que, en teoría, debería prohibirse la minería y la agricultura en estos territorios.
Sin embargo, esta perspectiva centrada en lo biológico dejó muchas preguntas en el aire. ¿Qué pasará con los pobladores para quienes el páramo más que un ecosistema es su hogar? Si la mayoría de los proyectos van a estar enfocados en conservar los recursos de los ecosistemas, ¿quién protegerá a quienes los cuidan? ¿Qué alternativas de producción se pueden proponer desde el saber local y cómo se puede incentivar la conservación a través de beneficios monetarios?
Para responder a estas preguntas, Tropenbos Colombia, respaldado por la Universidad Central, desarrolló un diplomado en Páramos y Adaptación al Cambio Climático. Un espacio en donde participaron personas de las veredas de los páramos de Chingaza, Guerrero, Cruz Verde y cerros orientales, profesionales universitarios, líderes campesinos y funcionarios de algunas corporaciones autónomas regionales para crear una agenda ciudadana de cómo deberían gobernarse y gestionarse estos territorios. El diplomado está enmarcado en el proyecto “Comunidades de los páramos: fortaleciendo las capacidades y la coordinación a los efectos del cambio climático”, dirigido por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza - Suramérica y financiado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Finlandia.
“Uno de los temas más recurrentes durante estos talleres fue la inequidad urbana-rural. Por ejemplo, en Fómeque, que garantiza casi el 80 % de agua para Bogotá, porque es el municipio que más área tiene en Chingaza, no tiene agua potable”, explica Diana Duque, coordinadora del proyecto en Colombia. Por esto, partieron de algunos puntos preliminares para definir esta hoja de ruta: el agua es un bien común, por lo que debe existir una articulación entre varios actores locales para gestionarla y un reconocimiento concertado de áreas intocables donde se compense a sus dueños y la concepción de los páramos habitados, donde se entienda que su conservación no deba ir en contravía con la permanencia de sus pobladores.
“Lo central de este diplomado era descifrar cómo las comunidades pueden seguir en los páramos haciendo una gestión sostenible del territorio. Como lograr que las comunidades se incluyan en la construcción de políticas y no solo sean receptoras. En función de esto creamos siete aspectos fundamentales sobre lo que consideramos necesario trabajar”, aclara Duque.
1. Conservación con participación local
Las definiciones del uso del suelo no solo pueden entenderse desde la conservación de la biodiversidad, sino desde la protección a las comunidades que lo habitan, su economía e identidad cultural. Por esto, la Agenda para Páramos propone que los locales puedan participar en proyectos de conservación a través de la compensación.
Además, considera que toda política de Estado que busque delimitar estos territorios debe ir acompañada de un estudio riguroso de posesión de tierras, pues durante el diplomado se encontró que existen muchas titulaciones informales y tradicionales que no se tienen en cuenta, por lo que los habitantes se sienten engañados al no recibir ninguna indemnización. 
Para la gestión y conservación del agua se propone una política de apoyo a los acueductos veredales para aumentar y conservar zonas de reserva. Un compromiso que debe venir de pobladores tanto de partes altas como bajas. 
2. Mecanismos financieros para una gestión del páramo con la gente
Partiendo del hecho de que las comunidades de páramo contribuyen en la conservación de los ecosistemas y recursos hídricos, es fundamental ofrecer incentivos para las familias campesinas que trabajan en estos proyectos, pero que no se basen en modelos de mercantilización del agua, ya que esta es vista como un bien común.
Algunos de los esquemas que se proponen son:
» Fondo especial para financiar mecanismos de conservación a través de contribuciones voluntarias, tasas de compensación y aportes desde el sector privado.
» Compensaciones como disminución del impuesto predial, acceso a la educación superior y vincular a los pobladores directamente a las acciones de conservación de páramo.
» Muchas veces, los pobladores trabajan como jornaleros y por esto sus ingresos se ven afectados cuando las tierras entran en conservación. Por esto, también se debe pensar en una propuesta financiera que apoye a estos campesinos. 
3. Educación para la valoración y uso sostenible
La educación en los páramos tiene el reto de que se trata de una población dispersa, por lo que debe ser flexible en su organización, personalizada y comunitaria. Además, debe estar orientada a integrar los saberes locales que existen en estos territorios, para que los páramos sean hogares sostenibles. Para lograrlo, algunas de las estrategias que se proponen son la Cátedra del Cambio Climático, escuelas de formación política y ciudadana sobre democracia y participación política enfocada en la sustentabilidad y una cátedra nacional en educación socia ambiental para el aprovechamiento de ecosistemas. Además, se propone el desarrollo de una universidad rural y visitas pedagógicas de instituciones educativas al páramo. 
4. Investigación para la toma de decisiones
Para que las decisiones que se tomen alrededor del páramo partan de buena información, la Agenda Ciudadana propone un censo rural agrario con la participación local en su diseño y una investigación con enfoque de producción alternativa.
Con el fin de solucionar las incógnitas respecto a la tenencia de tierras, se necesita una investigación jurídica que permita establecer qué acciones legales son aplicables para minimizar el impacto de las comunidades ante eventuales declaratorias de áreas ecológicas, la revisión de formalización de predios, no limitándose a los títulos de propiedad, y un reconocimiento de los derechos prediales consultando a las comunidades.
5. El gobierno de los páramos 
Debido a que delimitar los páramos y prohibir las actividades mineras y agropecuarias ha generado mucha tensión entre la población y las autoridades ambientales, se deben abrir espacios donde los paramunos locales puedan estar involucradas en la toma de decisiones. La cultura de páramo debe ser reconocida como un patrimonio cultural y los campesinos como sujetos de derechos con participación en las políticas y proyectos que los afectan. Como estrategia fundamental se propone visibilizar el rol de las mujeres, que han tenido una mayor tradición en protección de la biodiversidad, acompañando sus acciones de conservación con financiación, facilitación de créditos y subsidios a las iniciativas productivas. 
Además, se quiere que las industrias extractivas, sin importar si se trata de pequeña minería artesanal o de gran minería industrial multinacional, sean objeto de mayores observaciones y que estén obligadas a invertir parte de sus ganancias en conservación. 
6. Producción sostenible y seguridad alimentaria
Para apoyar formas de producción sustentable, es necesario promover la disminución del uso de agrotóxicos para la producción agrícola, especialmente en el cultivo de la papa. Para lograr alternativas de sistemas agroecológicos en los que se recupere la diversidad, se necesita una mayor asistencia técnica a los productores de páramo y el intercambio de experiencias entre productores, campesinos e instituciones. Con el fin de proteger las semillas nativas se propone blindarlas de las restricciones fitosanitarias a las que son sometidas exclusivamente semillas híbridas o mejoradas y fomentar procesos de formación de campesinos acorde con la realidad y necesidades locales. Además, para garantizar la seguridad alimentaria, es imprescindible recuperar el modelo de mercados campesinos, donde el mayor reto del Estado será incentivarlos y hacerlos parte de sus planes de desarrollo local. 
7. Salud para sus habitantes
Los paramunos, por ser personas que se encuentran apartadas de las cabeceas municipales, no suelen acceder a los servicios de salud. Por esto se propone formar agentes comunitarios en salud preparados para la atención primaria de casos mientras las personas llegan a un centro de atención médica, una estrategia que estaría acompañada de la implementación del modelo de centros rurales dispersos y la adquisición de ambulancias 4x4 que puedan transitar por los caminos difíciles que llevan al páramo. Con el fin de recuperar la tradición cultural, también se deben rescatar los antiguos saberes medicinales.
Enfermedades que afectan a los paramunos 
 »  Enfermedades asociadas a la contaminación atmosférica y el agua.
 »  Enfermedades relacionadas con el uso inadecuado de pesticidas.
 »  Intentos de suicidio
 »  Accidentes asociados a la inestabilidad geológica
 »  Enfermedades infecciosas relacionadas con una baja cobertura de servicios de alcantarillado y acueducto.

viernes, 21 de agosto de 2015

#Hidroelectricas #Hidrosogamoso LA MUERTE DE NUESTROS RIOS Y MONTAÑAS– DESPLAZADOS E INUNDADOS #COLOMBIA #SomosElRio #Isagen Mentiras y amenazas #Ituango

https://www.youtube.com/watch?v=26sHI0d_iaE

#Hidroelectricas #Hidrosogamoso LA MUERTE DE NUESTROS RIOS Y MONTAÑAS– DESPLAZADOS E INUNDADOS #COLOMBIA #SomosElRio #Isagen Mentiras y amenazas #Ituango

3 Aug 2015

Sogamoso
Hidrosogamoso es una hidroeléctrica localizada en el departamento de Santander. Un megaproyecto desarrollado por la empresa de carácter mixta Isagen que cubre unas 7.000 ha de tierra y está ubicada en el Río Sogamoso, una de las principales afluentes del Río Magdalena.
Desde que comenzó su construcción, este megaproyecto generó diversidad de críticas, ya que ocasionaría múltiples impactos en el ambiente y en la sociedad; uno de ellos fue el desvió del cauce del Río, lo que causó la aparición de nuevos microclimas que sin duda afectan el medio ambiente.
El Represamiento del Río Sogamoso implicó el fin de la economía de sustento que tenían los campesinos. Cientos de pescadores vieron como de un día para otro las subiendas de la pesca se acabaron y con ellas también se acabaron los ingresos para sus familias.
Fueron muchas las protestas que desde diversos sectores se levantaron en contra de la construcción de Hidrosogamoso, pero la constante fue la represión y el silenciamiento violento de los manifestantes.
Ituango
Hiroituango o La Hidroeléctrica de Pescadero-Ituango, es un megaproyecto en desarrollo que se inició en el año 2010.
El proyecto Hidroituango esta ubicado en el noroccidente de Antioquia, específicamente entre los municipios de Briceño, Ituango y Toledo.
Aprovechando el recorrido aprovechando el reccorrido del Río Cauca, que corre por entre las montañas que forman el cañón que lleva también este nombre, la estatal Empresas Publicas de Medellín (EPM) buscará poner en funcionamiento este megaproyecto en el año 2018.
En el desarrollo de su construcción, este megaproyecto ha sido fuertemente custodiado por la Fuerza Pública. Pese a que las comunidades insisten en que la construcción de Hidroituango viola sus derechos y los del medio ambiente, la principal respuesta del Estado colombiano ha sido la represión, el desplazamiento y el despojo.
En los ultimos meses han sido desalojada en varias oportunidades la comunidad que habita el cañón del río Cauca.

viernes, 14 de agosto de 2015

#Guajira #Colombia #ElCerrejon DEVUELVAN EL RIO QUE SE ROBARON #GenocidioWayuu #NoALaMineria #VerdaderaPorqueria

cerrejon

LA SOLUCIÓN NO ESTÁ EN LA LIMOSNA. DEVUELVAN EL RIO RANCHERIA A LOS WAYUU PARA QUE RECUPEREN SUS FORMAS DE VIDA

 

Proximamente en todo Colombia!!